Croquetas Cremosas de Queso de Cabra con Mermelada de Pimiento del Piquillo
Las croquetas de queso de cabra con mermelada de pimiento del piquillo son una receta irresistible para los amantes de los contrastes de sabor. Crujientes por fuera, cremosas por dentro y acompañadas de un toque dulce, son perfectas para convertir cualquier aperitivo en una experiencia gourmet.
El sabor intenso y ligeramente ácido del queso de cabra combina especialmente bien con el dulzor de los pimientos del piquillo, creando un equilibrio que sorprende desde el primer bocado.
En esta receta utilizamos Mermelada de Pimiento de Piquillo 150 ml de Conservas Almanaque, una especialidad gourmet de textura suave y sabor equilibrado que aporta personalidad a quesos, carnes y aperitivos.
Ingredientes para 12-14 croquetas
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120 g de queso de cabra en rulo.
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70 g de mantequilla.
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70 g de harina de trigo.
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600 ml de leche entera.
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1 tarro de Mermelada de Pimiento de Piquillo 150 ml de Conservas Almanaque.
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2 huevos.
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Harina para rebozar.
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Pan rallado.
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Aceite de oliva suave para freír.
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Sal al gusto.
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Pimienta negra recién molida.
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Una pizca de nuez moscada.
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Cebollino fresco para decorar.
Modo de preparación
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Preparar la bechamel: Derrite la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio. Añade la harina y remueve durante un par de minutos para cocinarla sin que llegue a dorarse demasiado.
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Incorporar la leche: Añade la leche templada poco a poco, removiendo constantemente con unas varillas para evitar que aparezcan grumos.
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Añadir el queso de cabra: Cuando la bechamel comience a espesar, incorpora el queso de cabra troceado y mezcla hasta que se funda completamente.
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Dar el punto de sabor: Añade una pizca de sal, pimienta negra y nuez moscada. Continúa cocinando a fuego suave hasta obtener una masa espesa que se desprenda de las paredes de la sartén.
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Dejar reposar: Vierte la masa en una fuente y cúbrela con film transparente en contacto directo con la superficie. Deja enfriar y refrigera durante al menos 4 horas, preferiblemente de un día para otro.
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Formar las croquetas: Con ayuda de dos cucharas o con las manos ligeramente enharinadas, forma pequeñas croquetas de tamaño uniforme.
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Preparar el rebozado: Pasa cada croqueta primero por harina, después por huevo batido y finalmente por pan rallado.
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Freír las croquetas: Calienta abundante aceite a unos 175 °C y fríe las croquetas por tandas hasta que queden doradas y crujientes. Retíralas sobre papel absorbente.
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Preparar la presentación: Coloca las croquetas sobre una fuente o plato amplio y acompáñalas con un pequeño cuenco de Mermelada de Pimiento de Piquillo de Conservas Almanaque.
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Toque final: Añade un poco de cebollino fresco picado y sirve las croquetas recién hechas para disfrutar de su interior cremoso.
Consejo del chef
El secreto de unas buenas croquetas está en conseguir una bechamel cremosa, pero con suficiente consistencia para poder trabajarla. Es importante respetar el tiempo de reposo en frío y freírlas con el aceite bien caliente para evitar que se abran.
Para conseguir una presentación más gourmet, sirve las croquetas sobre una pequeña base de mermelada de pimiento del piquillo o coloca unas gotas alrededor del plato.
También puedes sustituir parte del queso de cabra por queso curado de oveja para conseguir un sabor más intenso.
Esta receta es perfecta como aperitivo para compartir, entrante en una comida especial o protagonista de una mesa de tapas gourmet.