Huevos Rotos con Corazones de Alcachofa y Jamón Ibérico
Huevos Rotos con Corazones de Alcachofa y Jamón Ibérico
Los huevos rotos con corazones de alcachofa y jamón ibérico son una receta sencilla, sabrosa y perfecta para quienes quieren preparar un plato especial sin complicarse demasiado. Una combinación muy nuestra, con producto vegetal de calidad, huevo cremoso y el toque inconfundible del jamón ibérico.
En esta receta utilizamos Corazones de Alcachofa al Natural de Conservas Almanaque, una conserva vegetal gourmet ideal para preparar platos rápidos, entrantes templados o recetas con sabor tradicional. Su textura tierna y su sabor suave hacen que combine muy bien con ingredientes intensos como el jamón ibérico o el aceite de oliva virgen extra.
Ingredientes para 2 personas:
- 1 tarro de Corazones de Alcachofa al Natural de Conservas Almanaque.
- 2 huevos.
- 80 g de jamón ibérico en lascas.
- 2 patatas medianas.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal al gusto.
- Pimienta negra recién molida.
- Perejil fresco picado.
Modo de preparación:
- Pela las patatas y córtalas en rodajas finas o en bastones, según prefieras.
- Fríelas en aceite de oliva hasta que queden doradas por fuera y tiernas por dentro. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente.
- Escurre los corazones de alcachofa con cuidado y córtalos por la mitad si son demasiado grandes.
- En una sartén con unas gotas de aceite de oliva virgen extra, saltea las alcachofas durante unos minutos hasta que tomen un ligero color dorado.
- Coloca una base de patatas en el plato y reparte encima los corazones de alcachofa salteados.
- Fríe los huevos dejando la yema jugosa y colócalos sobre las patatas y las alcachofas.
- Añade las lascas de jamón ibérico por encima para que se templen ligeramente con el calor del plato.
- Rompe los huevos justo antes de servir y termina con pimienta negra recién molida y un poco de perejil fresco.
Consejo del chef:
Para darle un acabado más gourmet, añade un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo justo antes de servir. También puedes sustituir las patatas fritas por patata panadera si buscas una versión más suave y elegante.
Este plato funciona muy bien como entrante para compartir o como cena informal con un toque especial.